Friday, September 23, 2005

México mágico

Temprano por la mañana, camino a Gandhi, un hombre se paró frente a mi auto. Llevaba jeans, camisa blanca y escupió sobre mi cofre. Me vio con cara de ojete y cuando la luz pasó de rojo a verde avancé porque eso es lo que se hace. Debo confesar que me sentí más sorprendido que ofendido.
También debo decir que las personas que atienden en Gandhi están de peor humor por la mañana que por la tarde. Y que los clientes son pocos y en general ancianos que caminan con lentitud y usan accesorios de vestir poco usuales, como boinas.
Compré tres copias de un libro de mi jefe y una copia de un libro de Lezama Lima.
Más tarde, en la misma mañana, una silla cayó del auditorio de la Universidad sobre el automóvil de mi jefe. Estoy esperando al seguro.
Número de mentiras que escribí en esta actualización: Una.
Razón por la que hice esto: Mi vida no es tan interesante.
La mentira: El escupitajo del hombre no cayó en mi cofre sino en la calle.
Pero: Estoy seguro de que el gesto estaba dirigido a mí.

4 comments:

Mariana said...

como demonios cayó una silla sobre el coche de tu jefe???? apuntaré en mi agenda hacerle carrilla.

lafiebredelmono said...

Una ves en un conciero de piano avente unas empanadas por la ventana del baño. calleron en el cofre del profesor de piano.

adriana said...

faltó algo sobre ojos!!!

Anonymous said...

JORGE ALFONSO: estoy leyendo esto desde España y no lo puedo creer...no mamen ¿que es esto?