Wednesday, April 12, 2006

Ítaca

Está bien despertar en un cuarto oscuro sin saber dónde estás, pues te has acostumbrado a no saber dónde estás o a tardarte un momento en recordarlo, siempre y cuando, este nuevo lugar sea, finalmente, tu casa. Otra de las razones por las que no sabes dónde estás es que has dormido en la dirección contraria a las que acostumbras. Hace calor y es de madrugada y es México.
Tu novia no se ha visto en la engorrosa necesidad de destejer y tejer el mismo tejido, ni de contar una historia si fin, una y otra vez (viene siendo lo mismo); no has regresado de una guerra ni has escuchado el canto de las sirenas. El jetlag te hace sentir ligeramente como un zombie y no sólo es un problema de cambio de horarios sino también de temperaturas. Tu cuarto sigue más o menos igual a como cuando lo dejaste.
Desde el avión, entrando a la enorme ciudad, adviertes una cosa que nunca habías advertido antes: la mayoría de los tejados son rojos. Piensas en la palabra "imperbealización" y lo mucho que te cuesta escribirla.
Estás de vuelta. Te cuesta trabajo confesarlo, pero estabas aburrido.

2 comments:

Rodrigo said...

impermelización, imeper..., impermeabilización

Mariana said...

bienvenido, odiseo