Wednesday, July 30, 2008

Intelectuales en periódicos

Hace rato leí una columna en el periódico Centro, que nunca antes había leído. La escribe Nicolás Alvarado, quien dirigía la revista El Huevo -el último número, recuerdo, tenía una editorial de Alvarado en la que contaba cómo había llevado esa revista a la quiebra, con humor. Las virtudes de nuestro tiempo. En la columna Alvarado cuenta sobre cómo se le fue la muchacha. También apunta algo sobre cómo lo políticamente correcto esto y lo políticamente lo otro (hace referencia a los "bienpensantes" que hubieran preferido escribir "la chica que ayuda en casa"). Me apura esto, un poco. Que personas se autodenominen, acaso con ironía, como intelectuales, y se permitan escribir sobre cómo se les fue o no la muchacha. ¿Se nos escapa que no todo personaje que viva de escribir o viva para escribir es también un intelectual? Recuerdo haber leído en una TvNotas cómo la ex esposa de Dehesa se enteró de que éste le ponía el cuerno porque lo leyó en su columna de periódico. Y pienso también en la columna de Loaeza, quien cabría, me imagino, mejor con este perfil de Señora que Lee pero Escribe sobre su Muchacha aunque yo nunca le he leído en sus textos referencias a su vida privada (por lo demás, no leo sus textos). ¿Tenemos los intelectuales que nos merecemos? Escribir sobre esto me hace sentir como si estuviera escribiendo que se me fue la muchacha de la casa.
La verdad es que el sueño de muchos es escribir sobre nuestras propias obsesiones en un medio que acepte las mismas con regocijo y con dinero. Nuestra ocurrencias, vaya. Como si fuera una especie de Blog, pero, ¡en el periódico! Y supongo también que uno debería respetar sus propias obsesiones. Pero no tanto como para ocultarlas y escribir, en cambio, al público, sobre el servicio doméstico, digamos.
Pero Proust.
Pero Walser.
Claro, claro.
Pero no es lo mismo.
Pedí un americano, en el café, mientras leía el periódico.

7 comments:

Mario Gensollen said...

Claro que no tenemos los intelectuales que merecemos: Alvarado, Dehesa, Loaeza, Núñez... Ni hablar.

artesmecanicas said...

Hasta donde tengo entendido, "intelectual" es alguien que dedica más horas del día que uno mismo a esas arduas tareas del pensamiento.

De lo cual sigue, lógicamente, que llamarse a sí mismo intelectual es caer inevitablemente en una paradoja-recursiva-infinita.

Y, frente a un problema ontológico tan demandante, no sorprende que cause tanto agravio entre el gremio pensante la repentina escasez de empleadas domésticas.

¡Una tragedia!, digo yo.

Guillermo Núñez said...

Mario: yo no soy intelectual. No me mereces.

David Miklos said...

Me ven y no se hincan. Ay, Memo©.

Roberto said...

Intelectuales: Reyes y Borges ¿y Paz? y yo. Pero no se lo digan a nadie porque aún no estoy listo para aparecer en TVyNovelas.

Adriana Degetau said...

Y lo peor de todo es EDITARLAS (las columnas), porque además park, las mandan con faltas de ortografía (algunos).

Enrique G de la G said...

Por acá pasó P, profesor del ITAM, y las conversaciones con él me dejaron la misma impresión que a ti ese texto...