Tuesday, June 15, 2010

Entrada 1,373

Hace dos semanas aproveché que Nicolás pidió libros a Amazon para pedir Sixty Stories y Forty Stories de Donald Barthelme. Había leído un par de textos rescatados en la McSweeney's 24 (Dave Eggers, por cierto, hace la introducción a Forty Stories; David Gates, quien hace la introducción a Sixty Stories, es uno de los que se encuentran en el "simposio" de la mencionada McSweeney's) y recientemente leí la traducción de The Dead Father que sacó Sexto Piso y que "reseñé" (es un decir) para el número 72 de La Tempestad (en la sección "Actualidad del arte", donde también pueden encontrar una reseña de Nicolás sobre Mitologías de invierno / El emperador de Occidente, de Pierre Michon; una reseña de Muerte en la rúa Augusta de Tedi López Mills, escrita por Ernesto Lumbreras y una escrita por René López Villamar sobre Señales que precederán el fin del mundo, de Yuri Herrera). Ya pueden encontrar este número en Sanborns o donde sea que la encuentren normalmente. La portada:


Me quedé con ganas de pedir las otras dos novelas de Barthelme, así como el libro de ensayos, pero a ver. Vamos por partes, dijo Jack. Incidentalmente, René López Villamar, a quien Luis Panini tuvo a bien mandarle hace tiempo los dos libros de cuentos que pedí, dirigió en su blog a algunos cuentos que pueden encontrarse en la red, en esta entrada. El sitio al que dirige también incluye crítica y miscelánea.

***

Finalmente ayer nos llegaron (como pago) unos libros que esperábamos desde hace casi año y medio, en mi caso: Cuentos completos de Philip K. Dick (el volumen I, II, III y IV, me falta el V), La aventura de un fotógrafo en La Plata de Adolfo Bioy Casares y Las muertas de Ibargüengoitia.

4 comments:

JoséManuel said...

¡1373!

René López Villamar said...

¡Yei! ¡Tempestad!

Te van a encantar los libros de Barthelme.

Guillermo Núñez said...

¡Barthelme!

Luis Panini said...

Barthelme: Amo y Señor. Te van a gustar mucho las dos colecciones...

"Las muertas" es la novela que más he disfrutado de Ibargüengoitia. Hi-la-ran-te.