Thursday, January 07, 2010

Nunca había hecho esto

Estaba leyendo en lo que puede leerse de The Believer a través de la red un texto de Chris Bachelder (autor de la única novela electrónica que he leído en mi vida) sobre la sorpresa, cuando me di cuenta de que estaba haciendo algo que nunca antes había hecho en mi vida, lo cual puede sonar a una obviedad pues siempre estamos haciendo algo que nunca habíamos hecho antes, pero ustedes entienden bien lo que quiero decir pues habitan ya desde hace tantos años dicha paradoja siempre-nunca/nuevo-constante que ni la toman en cuenta, pero por alguna razón me sonó particularmente, ¿cómo decir?, nuevo y único, este momento (¿sueno peligrosamente aquí al borde del pensamiento mágico?). Y la cosa es: me encontraba no sentado en la cama sino acostado de modo que podía levantar los muslos para apoyar la computadora en la que leía el texto al tiempo que llovía. Y escuchando cómo llueve, afuera, me sentí extraño. Pues he hecho esto antes, de llevarme la computadora a la cama para leer o tontear, pero nunca, y digo nunca con certeza, había adoptado esta posición. Y quizá no sea tan importante como para que la empiece a recomendar, pero sucede que las dimensiones irrepetibles que poseo, físicamente, sólo se han acomodado en esta posición; es decir, nunca me había encontrado tan cómodo en la cama leyendo algo en la computadora. Quizá estoy imaginando todo esto, ¿pero no es eso también algo para ser tomado en cuenta? ¿Que hoy, novedad de novedades, encuentro singularidad en lo efímeramente nuevo?

2 comments:

N. said...

Tu escritura suena agitada, mucho más rápida y emocional. Qué bueno que viviste esa experiencia, aunque sientas que raye en el pensamiento mágico.

David Miklos said...

Esto se llama aburrirse con estilo.