Saturday, December 17, 2005

King Kong, reseña.

La versión de Jackson de King Kong es una buena película, deberían ir a verla. Yo la vi en uno de los cines de la cadena Cinépolis, al norte de la ciudad de México. En realidad, fuera de la ciudad de México, en una de esas ciudades dormitorio que están llenas los sábados. La sala, por supuesto, estaba casi a su capacidad máxima y me costó trabajo encontrar lugar, pues no buscaba lugar sólo para mí sino para la persona que me acompañaba. Temimos que nos tocara hasta adelante, donde seguramente terminaríamos con un dolor de cuello o donde, de haber sido un show de animales acuáticos entrenados, como el de Shamú en Waterworld, nos hubieran mojado. Pero no era un show de animales acuáticos entrenados, era una película y duraba bastante, y sabíamos esto, así que era necesario que encontráramos un buen lugar para disfrutarla y como habíamos entrado más o menos tarde (en parte por mi culpa y mi manía de comprar, tenga o no tenga sed, un refresco a la entrada del cine), era una tarea difícil. Finalmente, en el flanco extremo de la sala dimos con unos asientos. A la derecha, de frente a la pantalla, daban con un muro. A la izquierda, a una pareja que estaban muy acaramelados. Ella, que vestía de blanco y era gordísima, tenía sus pies postrados sobre las butacas. "Estás muy lejos de casa Guillermo", me dije a mis adentros. Temí por un momento que no llevara los zapatos puestos. Procuré no fijarme y preguntarle, sin titubear, si estaban apartando los lugares sobre los que había puesto sus patotas. No, no los estaban apartando. Bajó las piernas y nos sentamos a tiempo para ver cómo iniciaba todo.
Las personas que estaban sentadas inmediatamente detrás de nosotros no pararon de hablar durante toda la película. Mi acompañante olía muy bien. El descansabrazos estorbaba.

2 comments:

Miguel Tormentas said...

Sinceramente tu post me dejó un poco confundido. Dijiste que ibas a reseñar la película de King Kong, sin embargo terminó pareciendo más una reseña del cine al que visitaste. Creo que comenzaste por dar algunos detalles de tu experiencia en el cine -lo cual es justo y agradable en una reseña informal- pero te perdiste por los sinuosos caminos del detalle y olvidaste tu propósito original. Sin embargo creo que es un buen intento, y que metiendo un poco más de contenido sobre la película en sí misma puedes arreglar este traspié. Te lo digo honestamente, como amigo, porque los amigos son los que te dicen cuando tienes la cara sucia.
Si no tuviera la confianza para decirte esto imagínate lo que pensarías cuando me mandaras un cuento y te dijera que está bien, y siempre sucediera lo mismo. Creo que acabarías de perder el interés en mi opinión, y con mucha razón. Sin embargo a lo largo del tiempo en que hemos sido amigos he tratado -como en el anuncio de Buchnan's- de separar lo que es la amistad de lo que puede ser una opinión objetiva. Eso sí, no es lo mismo ser directo que ser ofensivo e hiriente, lo cual nunca he buscado ser y si en algún momento mis comentarios respecto a lo que escribes te han parecido innecesariamente ácidos te ruego me disculpes. Hay quien dice que un mal literato puede ser un buen crítico así como un mal vino puede ser un buen vinagre. Pues bien, así me pasa, y supongo que en mayor o en menor medida así nos pasa a todos. A veces sencillamente uno no está del mejor humor y en vez de hacer una explicación detallada sobre los puntos flacos de un texto uno simplemente suelta una frase irónica, sin tomar en cuenta que aquello que uno descarta de un plumazo fue algo escrito con esmero.

Adriana Degetau said...

jajajajaja...

y por cierto, qué malos esos anuncios de Buchanans.