Friday, September 21, 2007

Habla, pulga

En la cartelera de los cines se anuncian dos películas que me hicieron pensar un poco más en lo que pensaba el otro día, sobre la expresión en el arte. Las películas son: El perro bombero y El super can. En la tradición de películas tipo Buddy: superestrella o bien Mi papá es un perro, imagino que estas películas explotan la manera en que antropomorfizamos prácticamente todo, a veces para mal como señaló León Krauze aquí. ¿Hay mucha demanda de películas como estas? ¿En las que al parecer hay, detrás, un hombre que se preguntó: "¿no sería gracioso ver a un perro hacer algo que usualmente hace un hombre?" Y que, a sus adentros, pero esto ya no se lo presentó a su equipo de trabajo, quizá continuó la pregunta: "y esto, ¿nos enseñaría algo sobre nuestra propia naturaleza, el desplazar nuestros sentimientos, no de manera descriptiva sino expresiva, a algo que normalmente se expresa de forma distinta?".
El otro día iba a sacar un libro de la biblioteca de la UNAM, pero no lo encontré. Se titula Autobiografía de una pulga. Quiero ese libro. Estoy seguro que esto tiene que ver con lo anterior. Y con la manera en que el arte, esas cosas inanimadas que son las obras, consiguen conmovernos, expresar. Pero siento que debo hacer muchos rodeos para explicarme. Además de que no sé bien qué es lo que quiero decir. En fin. Todo esto, a su vez, me hizo pensar en este fabuloso artículo de Paul Collins sobre las autobiografías de cosas o animales que normalmente no son capaces de contar su propia vida.

3 comments:

Miguel Tormentas said...

creo que eusebio ruvalcaba relata las en primera persona las memorias de un liguero que se prestaban unas a otras las internas de una escuela de monjas para a salir con muchachos

Frutero said...

Yo escribiré la Autobiografía de un dedo.

Guillermo said...

Yo la Autobiografía de un mal amigo que no cuida a sus amigos.