Friday, August 14, 2009

Una curiosa preocupación


¿Fue Pepe Rojo? Yo estaba en la cocina de mi casa, mediados de 1990, apenas lo recuerdo, pero me parece que fue en un texto de Pepe Rojo publicado por Complot -una Complot que ya no existe con el mismo espíritu- en la que se afirmaba que Big Brother no nos dominaría con terror sino con entretenimiento. De vez en cuando recuerdo aquella intuición. Por ejemplo ahora, que leía esto (sobre Electronic Frontier Foundation, que procura llegar a acuerdos con Google para que modifique sus lineamientos de uso respecto a la privacidad, especialmente en lo que respecta a Google Books: "They know which books you search for," afirma Cindy Cohn, directora legal de la fundación, "they know which books you browse through; they know how long you spend on each page."). El texto a la vez me hace eco a esto, una columna en Wired de Clive Thompson donde se elogia los sitios que utilizan tecnología que borra información después de un periodo de tiempo determinado, emulando a su vez nuestra propia memoria (llegué al texto a través del blog de Letras Libres; en el caso anterior, a través del blog de Mark Sarvas).
En un primer momento pensé que esto era un pseudo-problema: no es como si la red o la memoria digital ayudaran, realmente, a recordar mejor; un mal detective, por desmemoriado, seguirá siendo un mal detective (o un mal verdugo). De nuevo me permitía el argumento de "depende de cómo utilices la herramienta". Pero es verdad que las herramientas modifican hábitos -aquél temor que en su momento me parecía exagerado, de mis profesores de matemáticas, lo veo realizado ahora, cada que saco la calculadora para sacar el 15% cuando voy a pagar en un restaurante. Es extraño. ¿Habrá alguna máquina, alguna tecnología, algún día, que altere el hábito de la sospecha? ¿El hábito de la maldad? ¿O está todo sólo para empeorar? Con qué chavacanería suelto preguntas, a veces. En un rato todo esto se me va a olvidar.

1 comment:

FAUSTO said...

A menudo nos acostumbramos a las cosas a las que les tenemos miedo. Luego, tras una cruda terrible, o una epifanía, notamos que ya vivimos inmersos en ella.

¿me traerá algún problema pasar algunos minutos a la semana leyendo tu blog?

Tal vez, pero al igual que a ti, en un ratito se me olvida.

Saludos de lunes