Thursday, August 07, 2008

Otra conversación con Nicolás Cabral

Para leer una entrevista más con el elusivo autor, pueden dirigirse aquí. La presente conversación se llevó a cabo una media hora antes de las dos de la tarde del día de hoy a través del MSN sin motivo aparente.

Estimado Nicolás Cabral, entiendo que además de escritor y editor eres entrevistador. ¿Recuerdas la entrevista que más gusto te ha dado hacer?
Paradójicamente, hace un momento recibí una invitación para participar en un libro de autoentrevistas. Así que, megalómanamente, debo decir que esa será la más placentera

Leía que José de la Colina hizo una de esos. No sé, francamente, qué pensar al respecto. Hablemos de otra cosa. Tienes diarrea, ¿no?
Seré yo quien cambie el tema, ante tu impertinencia. Una vez entrevisté a Fogwill por correo y, ante la pretendida perspicacia de mis preguntas, terminó acusándome de ser un interrogador policial. Al final la entrevista quedó muy bien, ya que me había insultado dos o tres veces.

Me estoy comiendo unos rancheritos con salsa valentina. ¿No te da envidia?
Mucha, sería feliz de poder comerlos. Pienso que sigues siendo impertinente.

A mí no me da envidia lo de Fogwill.
No, porque has tenido la oportunidad de entrevistarme dos veces.

No sé si es eso. Pero pensémoslo. Ahora una amiga me pedía un libro de Salinger. Y pensaba en las contadas personas que han conseguido entrevistar a Salinger. Me siento un poco así.
Bueno, este... yo qué sé. Lo que sospecho es que, dado el éxito que obtuvimos la vez pasada, intentas volver a subir el rating de tu blog. ¿Crees que esto cause celos a Zagal, a Miklos, a Ortuño?

No.
¿No causará celos o no lo haces por la baja de tu rating?

No lo hago ni por lo uno ni por lo otro. Lo hago porque ayer vi una imagen y pensé: Carajo, esa imagen iría muy bien si hubiera entrevistado a Nicolás. Así que, pues, lo hago para poder subir la imagen.
¿Y qué imagen es?

Al rato ves.
(Esta es la imagen)

Creo que estamos inaugurando el género de la entrevista free-style. No tenemos nada que decirnos, soltamos cualquier ocurrencia. Mejor así.
¿Has leído alguna vez una entrevista que te hizo pensar 'carajo, qué buena entrevista'?

Bueno, sí, algunas de esas del Paris Review. Una a Pound. Aunque creo que me impresionó sobre todo porque en la introducción hablan de su confinamiento por traición a la patria, en una jaula.
Ah, yo leí un cuento tuyo donde hablas de eso. En Cuaderno Salmón, a saber. ¿Y si ahora haces como que tú eres Miklos y yo te entrevisto?

No sé emular, por desgracia. Pero mira: Así las cosas.
¡Pero si te sale! A ver, cuéntame de tu más reciente novela. ¿Es portentosa? ¿Literatura en estado puro?

Es muy buena, La hermana falsa. Pero eso lo digo yo, no David. ¿Tienes una hermana falsa, tú?
Tengo dos hermanas de verdad. Y un ejemplar de la novela, si eso preguntas.

Creo que estoy mejorando paulatinamente del estómago. Tal vez cuando llegue al doctor, más tarde, esté sano y me considere un hipocondriaco.
Ya me acabé mis rancheritos.

Yo también sé entrevistar, Memo, cambiemos los papeles. ¿Te gusta la música experimental que pone Óscar y que a veces yo le presto?
Me gusta, sí. Creo que esto no es precisamente una entrevista sino una conversación. De las conversaciones que más me han gustado recuerdo la de Ian McEwan con Zadie Smith. La de Hemingway con el entrevistador de la Paris Review.

Es el ideal de la entrevista, la conversación. Pero para eso tiene que haber un interlocutor enfrente. Y ya casi no quedan en el periodismo cultural. Ahora te preguntan el origen de tu apellido y si tienes hijos. ¿De dónde proviene Núñez, por cierto?
No sé. Pero sé de un pueblo Jáuregui. Ahí vive un señor al que le dicen El Medallas. Te he hablado de esto. ¿Cuál es, em, tu color favorito?

El azul. Y ahora hablaré de mi apellido, me importa un bledo si no pensabas preguntarme sobre su origen. Al parecer proviene de Galicia, lo cual me inquieta un poco. Pero creo que los Cabral de los que provengo salieron de Portugal. Mi padre dice que conquistaron Brasil y yo le creo.
Te iba a preguntar si te gustaban los largos paseos por la playa. ¿Conoces Portugal? Una vez di un largo paseo por una de sus playas. Quería ir a una playa nudista pero me cansé y regresé a mi hotel. Antes de llegar, enterré un libro en la arena.

Qué romántico. Lo único que lograste fue ensuciar, unas horas después la marea llenaba la playa de bolas de papel. Qué cochino.
Equis.

Y no, no he ido a Portugal. Vamos a comer, tengo que encontrar un consomé.
Yo debo irme a cortarme el pelo. Vámonos, sí.

Vamos. (No se mueven.)

Ah, espera. ¿Cuál es la primera pregunta que te harás?


Ni idea. La verdad esto hubiera quedado mejor con mi final beckettiano. Allá tú.
Lo haré mejor la próxima vez. No podré. Lo intentaré. Lo haré. Fallaré.

No era medianoche. No llovía.

5 comments:

María Tinajero said...

Lo lograste. O fallaste. Pero bien.

Mariana said...

creo que esta entrevista free-style sí aumentará, mucho, las visitas a tu blog. si tu te autoentrevistaras, ¿cuál sería la primera pregunta que te harías?

ruth aka memo said...

¿amo a ruth?, sería la pregunta

Frutero said...

¿Mamo a Ruth? Ay, Memo©.

Francisco X. Estrella said...

En serio: ¿podría alguien darme la dirección electrónica de Nicolás Cabral, por favor?

Para establecer un contacto literario con el Ecuador.

Saludos.

F.