Monday, July 30, 2007

Disciplina

Leía aquí, en la página de la Paris Review, el fragmento de una entrevista que le hacían a Mailer. Recuerdo haber visto el número en Miami y haber lamentado no tener dinero suficiente para comprarla --ya llevaba demasiados libros. El fragmento vale la pena, sin embargo. Comienza con Mailer recordando el suicidio de Hemingway, que después le haría pensar en las maneras en las que la escritura puede quitarle pedazos de hombre a un hombre. El tipo de observaciones que a uno lo dejan pensando.
Lo que sí pude comprar fue el primer volumen de entrevistas que sacó la misma Paris Review (en 2006). Trae, como seguro saben, entrevistas con Parker, Capote, Eliot, Bellow, Borges, Vonnegut y M. Cain. Además de, por supuesto, la entrevista que le hicieran a Hemingway en 1958. En la introducción de ésta, George Plimpton hace una especie de retrato de la "cocina" literaria de Hemingway y suelta datos que son más o menos conocidos, como el hábito que tenía Hemingway por escribir de pie y en papel cebolla. Añade algo que yo desconocía, el de medir cuántas palabras escribía el autor de For whom the bell tolls al día. Esto lo hacía en una gráfica que tenía junto a su escritorio. Describe Plimpton:
The numbers on the chart showing the daily output of words differ from four hundred and fifty, five hundred and seventy-five, four hundred and sixty two, twelve hundred and fifty, back to five hundred and twelve, the higher figures on days Hemingway puts in extra work so he won't feel guilty spending the following day fishing on the Gulf Stream.
Este truco para "no engañarse a uno mismo", suena un poco a demencia. Disciplinaria demencia. Me concibo capaz de sentir culpa por no haber escrito durante un día. Pero no me veo haciendo algo al respecto. Y quizá deba aprender uno que otro truco de Hemingway para no "engañarme a mí mismo". Y ponerme realmente a escribir. Pero también me recuerdo: este es el hombre que se suicidó. Aunque me digo: esa es una falsa entrecrucijada, "buena vida", "demencia de escritor". Así que me digo, conciliador: ahora lo que debes hacer, Guillermo, es leer. Leer mucho. Después, no tendrás el tiempo.
O quizá, en general, deba dejar de engañarme a mí mismo.

4 comments:

Enrique G de la G said...

Oye, ése no puede ser el primer libro de entrevistas que publica The Paris Review porque yo compré dos libros de ésos a finales de los 90s o principios de la nueva década. "El oficio de escribir", creo que se llama uno de ellos, donde viene esa entrevista a Hemingway. Lo mejor de esa revista es, sin duda, las entrevistas. Aunque también debieron ser geniales esos encuentros literarios en el Sena mientras Chet Baker tocaba...

Guillermo said...

Es el primero de tres, según mi copia. Pero sí, hay algo raro. ¿Será el primero de tres SÓLO en editorial Picador? Supongo que Philip Gourevitch sacará su tanda de libros de la Paris Review bajo su propia selección --yo recuerdo las anteriores, que estaban clasificadas que por "textos de humor" (y salía la entrevista con, pon tú, Woody Allen) o "textos de", pues no sé, de algo, de poesía (y salía la de Auden o la de Eliot).
Así que mi sospecha es esa: Plimpton muere, Gourevetich saca su selección. (En Picador hay tres selecciones más, pero de ficción).
O quizá sea una reedición (aunque dice que es la primera --y que faltan dos; están escogidas de forma extraña, no cronologicamente).

(Francamente, prefiero el the believer book of writers talking to writers; pero esto está muy fregón, también).

Te cuidas.

Miguel Tormentas said...

en sleeper le enseñan al personaje de woody allen (que estuvo congelado 200 años) personajes de su tiempo para que les ayude a saber quienes eran, cuando le muestran una foto dice:

THAT'S A PHOTOGRAPH
OF NORMAN MAILER.
HE WAS A VERY GREAT WRITER.

HE DONATED HIS EGO
TO THE HARVARD MEDICAL SCHOOL
FOR STUDY.


(wow, lo estoy copiando directo del guión en la red)

Miguel Tormentas said...

y seguro también cantaba chet baker...