Tuesday, January 27, 2009

Dientes

Anoto aquí para soltar la mano: Hace unas semanas me compré las novelas en torno a Rabbit, el personaje de Updike, encontré la compilación en el Péndulo, en inglés, más bien barata. Y ahora tengo que escribir el obituario de Updike para subirla a la rama electrónica de la revista donde trabajo. Luego por eso no hay que comprar los libros de los amigos de uno, siempre cabrá la duda de si está relacionado que murieron porque compramos o no sus libros. También es buena idea no escribir sobre algo cuando apenas sucedió. También sería buena idea que uno compre los libros de sus amigos, para que no mueran de hambre. O invitarlos a comer a cambio de que nos regalen sus libros. Se acerca la hora de la comida, aquí en la oficina. Tendré que escribir sobre la muerte de Updike al regreso.
Ahora que falleció Foster Wallace (anoche pensaba en él, curiosamente) intenté leer Infinite Jest, no la terminé. Lo haré después, me imagino. La urgencia se come lo importante, es bien sabido. Creo que lo leí en una tira de Mafalda, eso, hace mucho. Me acuerdo que una amiga, Adriana, cuando trabajaba en la rama electrónica del Reforma, se quejaba mucho de la obsesión que tenían allí con el tiempo real. Es comprensible.
Y para terminar de soltar la mano, les presumo que me llegaron los siguientes libros (en el trabajo, en lugar de plan dental tengo plan de libros): Las diabólicas, de Jules Barbey D'Aurevilly, La muerte del león, Henry James, Memorias de un enfermo de nervios, Daniel Paul Schreber, De la elegancia mientras se duerme, Vizconde de Lascano Tegui, Help a Él, Fogwill. Los libros se amontonan en casa, me duelen las muelas.

5 comments:

wikisof said...

(sofi necesita libros)

Guillermo Núñez said...

http://mx.youtube.com/watch?v=_dNN2lQsVC4&feature=related

María Tinajero said...

y a Tinajas le tiembla la dentadura

Mario Gensollen said...

Ya que se amontonan, pues dámelos ¿no?

Justo Medio said...

Hace rato que me metí a Google, la palabra "Google" estaba escrita como pintura de Pollock.