Sunday, October 21, 2007

Sobre Michael Clayton

Fui a ver Michael Clayton. Y aunque este no es el tipo de actualización jocosa en la que digo que voy a reseñar una película para hablar de otra cosa, sí quiero decir que, en la fila para entrar al cine (Dios, voy demasiado al cine) una pareja otoñal pero bien conservada se preguntaba por qué había dos filas. Y me dieron ternura porque tardaron en percatarse del sistema de retribución al cliente de Cinemex, esa onda de las tarjetas doradas y del invitado especial y que permite que se haga una fila para miembros y una fila para gente normal. Y cuando se dieron cuenta, el hombre de la pareja otoñal bien conservada dijo algo así como: "Pero eso es para gente que viene demasiado al cine", con un tono que lo hacía ver como un hombre que estaba demasiado ocupado con cosas, pues, importantes, sus nietos, quizá, o hacerse bien el peinado del mucho pelo que conserva; en fin, con un tono que hacía ver que todas las personas que van demasiado al cine pues son, en suma, personas desagradables y ociosas.
Quizá esta entrada sí va a ser jocosita e ingeniosa, después de todo.
Así que estoy en el cine y estoy viendo Michael Clayton y George Clooney está actuando y lo está haciendo muy bien y avanza la historia y llega a un punto en el que el hijo de Clooney, es decir, el actor que interpreta a --un punto en la historia en el que el niño le explica a su padre, es decir, a Clooney interpretando a --le explica la trama de un libro que está leyendo, un libro que además tiene alguna relación con un juego de tablero, o de baraja, tipo Magic --y, ¡en fin!, el niño explica la trama o una parte de la trama del libro, en el que una serie de personas tienen un mismo sueño (pero no, no es a Clooney a quien se lo explica sino a otra persona, pero creo que da igual) y el mismo sueño hace que todas estas personas, ignorantes de que han tenido el mismo sueño, se dirijan a un punto geográfico en específico y zas, en ese momento recuerdo que quiero llegar pronto a casa porque van a pasar Spielberg on Spielberg pues quiero escucharlo y verlo hablar sobre Indiana Jones y sobre Jaws y sobre Encuentros cercanos del tercer tipo y el resto de su obra. Y pienso en esto pues lo que está contando el hijo de Clooney --el actor que interpreta a-- es similar a la trama o a una parte de la trama de Encuentros cercanos del tercer tipo cuando Dreyfuss --o el personaje de Dreyfuss-- sueña o no puede dejar de soñar o de pensar o de ver una figura en específico, en todos lados. Y se desespera, el pobre. Grita en la regadera: ¡En todos lados, carajo! Se quiere morir, nadie lo comprende. Pues la figura está en el puré de papa, en la almohada, en la espuma, en su cabeza --igual que la mamá del niño, otro personaje de la película de Spielberg, que dibuja y dibuja y no puede parar de dibujar la misma figura, que es ésta, Devil's Tower:


Está en Wyoming. Acabo de consultar cómo se escribe Wyoming. Y en fin, en la película se descubre, en la de Spielberg, que muchos han sido atraídos al mismo lugar porque quiere saber por qué carajos no pueden quitarse esta montaña de la cabeza. Y claro, más tarde pienso en The Call of Cthulhu y The Wisperer in Darkness de Lovecraft, en los que, creo recordar, la gente, mucha gente, sin saberlo, sueña en lo mismo, en el mismo horror; así como los tres reyes magos sueñan que no deben ir a ver a Herodes de nuevo.

Ahora me detengo y me pregunto cómo debo de terminar esta actualización. ¿Preguntándome si todos hemos soñado, alguna vez, sin saberlo, lo mismo? ¿Preguntándome, como Stephen King, y a su modo David, qué sueños contienen la almohada de Lovecraft? ¿Preguntándome si algo similar pasa cuando dos científicos que no se conocen investigan y están a punto de hacer importantes descubrimientos en áreas específicas del saber, en puntos apartados del globo? ¿Si hay alguien ahí afuera o aquí adentro mandándonos estas señales, por un radio interestelar o subterráneo? ¿Preguntándome por qué carajos no pasaron la entrevista con Spielberg?

7 comments:

Miguel Tormentas said...

mi padre te vio en el cine

Guillermo said...

Sí, lo saludé.

Justo Medio said...

¿El padre de Tormentas era el señor que descalificaba a los de la gente que va mucho al cine? ¿O más bien Guillermo salió actuando en la película y lo saludó?
¿O ninguna?

Frutero said...

I see dead people.

Manuel Semán said...

Darwin y Russel-Wallace son el caso al igual que Gallo y Montagnier (VIH)

Por cierto por qe viendo tanto cine te obsesiona la obra de Spielberg?

Guillermo said...

Pues, no sé... crecí con Spielberg, tal vez.

Garcín Altoalcázar said...

El fin de semana pasado fui tres veces al cine. Tres. Las tres a Cinemex: Casa de arte, en Polanco, Santa fe y Manacar, creo. No me gusta Cinemex. Siempre voy a Cinemex. Y no tengo esa tarjeta dorada de la que hablas. Porque yo soy fiel a Cinepolis, que me gusta más. El VIP es la onda: te sientas y un mesero te trae güisqui, o cerveza, coca y palomitas, mientras tú te estás plácidamente recostado viendo, generalmente, una película mala.
Este fin de semana vi a Clooney en Michael Clayton. Me gustó. Pero mi brazo izquierdo se quedó dormido, porque mi novia, cansada, durmió sobre mi hombro. Y ya.