Monday, May 11, 2009

Diario de la peste: trípodes


H.G. Wells describe la muerte de los marcianos pero también de sus enormes trípodes que llevan sus "rayos de calor", aquejados por los microbios que, como humanos, hemos tolerado, pues "el hombre no vive ni muere en vano". Anthony Burguess, en su introducción al Diario del año de la peste, afirma que esta novela de Defoe fue decisiva para la narración e inspiración de La guerra de los mundos. Y ahora encuentro, en La máscara de la Muerte Roja de Poe que cuando ésta, la peste, se introduce en el castillo del príncipe Próspero, que no sólo "la vida del reloj de ébano se apagó con la del último de aquellos alegres seres" sino que "las llamas de los trípodes expiraron. Y las tinieblas, y la corrupción, y la Muerte Roja lo dominaron todo".
Y la extraña hierba roja se extiende de este modo sobre el mundo.

2 comments:

Frutero said...

Hierba roja, hierba verde: todo es culpa de la hierba en este mundo. Anda a fumar hierba, ay, Memo©.

El Justo Medio said...

Poe es la onda. ¿Ya tienes la 'nueva' edición de sus cuentos completos?